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Ni objetiva ni neutral: la BBC es imparcial

La imparcialidad es uno de los sellos distintivos del periodismo que hace la BBC. No todo el periodismo es, ni necesita ser, imparcial. Mucho del buen periodismo lo hacen periódicos que tienen una visión particular del mundo.

Los lectores pueden elegir si compran/leen ese periódico u otro que comparta su visión –o la cuestione.

Pero el periodismo de la BBC es diferente. Lo pagan principalmente las personas que compran una licencia de televisión en Reino Unido.

Esto significa que la BBC es responsable, no ante los gobiernos, sino ante las personas que pagan por su servicio: personas que tienen y expresan el abanico más amplio posible de opiniones. Gente con una extraordinaria diversidad de características sociales, culturales y religiosas.

 E implica que la BBC no puede "casarse" con ninguna visión del mundo en forma deliberada e intencionada.


La ley en Reino Unido exige que los periodistas de la BBC sean imparciales. Es un valor y un requerimiento que diferencia a la BBC de otras fuentes de información. También es parte del contrato de la BBC con la audiencia.

La imparcialidad es objeto de muchos malentendidos, particularmente por parte de quienes creen que la idea de imparcialidad en el periodismo no existe, es una fantasía.

Mucha gente piensa que términos como “objetividad”, “neutralidad” y “equidad” significan lo mismo que “imparcialidad”. Los usan como sinónimos. Pero no son lo mismo. Una buena manera de ilustrarlo es con una historia del corresponsal de la BBC Allan Little:
"Imagina que entras a una cafetería donde dos hombres están discutiendo. Uno dice que 'dos y dos son cuatro', el otro está en desacuerdo y sostiene que 'dos y dos son cinco'. Si le cuentas esta discusión a un amigo, puedes hacerlo en forma objetiva, neutral, balanceada, justa o imparcial. Y cada una de ellas tendría ciertas diferencias".
Objetivamente: significaría reportar lo que los dos hombres dijeron sin asumir nada sobre números o matemática. No podrías decir qué argumento es correcto y cuál incorrecto, no porque no lo sepas, sino porque no tendrías un contexto dentro del cual hacer el juicio.

Neutralmente: significaría reportar lo que los dos hombres dijeron sin formular juicios, aun cuando sabes que uno de ellos está equivocado.
Informar en forma “balanceada” significaría asegurarse de reportar la posición de los dos hombres en iguales términos y sin formular ningún juicio.

Equidad: significaría asegurarse de dar a conocer la posición de cada hombre de la forma más justa posible, usando los términos que cada uno utilizaría para defender su punto de vista y –de nuevo– sin formular ningún juicio.

Imparcialidad: significaría dar a conocer la posición de cada hombre de la forma más precisa posible, buscando o considerando otras opiniones relevantes y significativas, como la del experto en matemática que te dirá cuál de ellos está en lo correcto.

La imparcialidad te permite formarte un juicio basado en los hechos e insiste en que busques opiniones significativas y relevantes. También insiste en que sopeses esas opiniones, quizás descartando aquellas que no tienen base en la evidencia o es contradecida por los datos.
Implica ofrecer un abanico de puntos de vista.

Imparcialidad debida

Si bien debes buscar ser imparcial en todo el periodismo que hagas, hay algunos temas en los que la imparcialidad es más importante y en los que deberás ser más proactivo en la búsqueda  de una variedad de opiniones.

Todos los temas controversiales deben ser tratados con la debida imparcialidad.
Un hecho controversial podría ser uno que genera opiniones fuertemente polarizadas en una comunidad, uno en el que los representantes políticos tienen posiciones irreconciliables o uno en el que un debate particular podría llevar a un cambio en las políticas públicas o a alguna clase de sanción.

Obviamente, no hay una lista definitiva de temas controversiales y tendrás que usar tu criterio para determinar si un tema particular lo es o no. Como regla general, sin embargo, es probable que cualquier tema abordado en las noticias sea controversial.

La imparcialidad debida no significa necesariamente que el producto final –el reportaje de televisión o del sitio web– sea simplemente neutral o balanceado. Pero sí significa que debes haber buscado todas las opiniones relevantes y líneas de pensamiento en el tema.

Entonces puedes efectuar un juicio basado en la evidencia, poniendo tu historia dentro de un marco particular o llegando a una conclusión. Pero todo el proceso de recopilación y ensamblaje de la información, así como la construcción de tu narrativa, tienen que llevarse a cabo imparcialmente.

Imparcialidad en el tiempo

La imparcialidad en temas complejos puedes lograrla en el mediano y largo plazo.

Todas las piezas periodísticas –particularmente en boletines de noticias– deben ser justas. Pero con frecuencia, en particular con una noticia de última hora o en desarrollo, es posible que pase algún tiempo antes de que pueda lograrse la imparcialidad.

Puede que necesites tiempo antes de que consigas recopilar el espectro de visiones que se requieren para que tu material sea imparcial.

Así, por ejemplo, no debería permitirse que la negativa de una de las partes de la historia a ofrecer su punto de vista termine en que no se cubra la historia.

Una alerta informativa sobre una historia de última hora con frecuencia será una línea simple sobre lo que se sabe; el debate y la interpretación vendrán después.

Puede tomar un tiempo persuadir a un actor importante en un debate público de que dé su punto de vista. O la interpretación del tema podría cambiar y un nuevo espectro  de opiniones podría volverse relevante.

Es responsabilidad del editor a cargo de una sección particular garantizar que, en el tiempo, todas las voces significativas y relevantes tengan un espacio. Algunas veces esto significará decidir el peso relativo de las diferentes voces en una discusión para asegurarse de que una visión minoritaria no sea presentada como si fuera mayoritaria, por ejemplo.

También es responsabilidad del editor asegurarse de que algunos de estos problemas de largo plazo relativos a la imparcialidad no ocurran:
  • Que se promocione una cultura de la víctima: el mundo no responde a una narrativa claramente dividida entre víctimas y villanos. Indaga más allá de de las simplificaciones para averiguar qué está pasando realmente y el contexto en que algunas elecciones -a veces difíciles- fueron hechas. 
  • Que se ignoren temas delicados. El compromiso con reflejar diversidad no significa ignorar o no informar, por ejemplo, del racismo entre diferentes grupos étnicos o abordar algunos de los temas incómodos relacionados con la fe.
  • Que se equipare la imparcialidad con equivalencia. Darle el mismo espacio a opiniones establecidas y marginales no es imparcialidad.
  • La cultura del clip de sonido. Una selección de clips de sonido, particularmente si se juntó para cumplir con una lista, no necesariamente logra diversidad de opiniones o crea una verdadera discusión.
  • La respuesta por reflejos. Cuando uno se enfrenta a un abanico de opiniones, con frecuencia es tentador seleccionar e incluir todas aquellas que se parecen a lo que el periodista esperaría.
Fuente: BBC Mundo

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