De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

21 de junio de 2011

Tremenda candidata sin oponentes

Lo que duele es no encontrarle la vuelta. No saber por dónde entrarle, por dónde pegar y que se sienta. El problema está en, justamente, saberse inferior política e intelectualmente. Lo que duele es sentirse chiquito, pandito diríamos los mendocinos.
La estatura dirigencial de Cristina Kirchner quedó demostrada una vez más cuando anunció, con un discurso antológico, que se “volverá a someter a la voluntad popular”. O sea, lo que tanto temían por ejemplo Francisco De Narváez y Elisa Carrió, lo que Clarín negaba, lo que la derecha vetusta, perversa y traicionera soñaba en clave de pesadilla, finalmente ocurrió.
Cristina Kirchner irá por un segundo mandato presidencial, pero esta no es la novedad. Lo nuevo es que tendrá enfrente una caricatura de oposición que no entendió nada de nada en los últimos años. Que muestra la hilacha –¿a propósito?–, que no puede –porque no le da la altura– articular una alternativa superadora a un gobierno de altísimo nivel tanto operativo como político, que a fuerza de iniciativas progresistas en serio, logró remontar aquella durísima derrota que significó la fallida resolución 125, cuando muchos deseaban con todas sus fuerzas que Cristina no completara el periodo presidencial.
La levantada fue arrolladora. Hoy todas las encuestas, propias y ajenas, ponen a Cristina en una cómoda situación de cara a las presidenciales de octubre.
Los puntos oscuros que tiene su gestión no alcanzan para que de la vereda de enfrente puedan dar la imagen de saber cómo conducir al país. Molestan cuestiones que una mujer inteligente como Cristina cambiará quizás incluso antes de las elecciones. Sincerar la inflación, refundar el INDEC, apaciguar las formas, controlar a molestos funcionarios a ojos de la delicada clase media argentina, serán algunas de las medidas. Nadie lo dice aún pero el análisis frío de la personalidad política de la presidenta, indican que así será. Pisar el freno respecto al crecimiento económico también puede ser parte del paquete del segundo mandato; bajar o incluso eliminar subsidios no suena alocado (las similitudes con la primera y la segunda presidencia de Perón pueden ser calcadas). El cuándo lo decidirá ella, claro, que tiene un don para medir los tiempos políticos y las oportunidades para anunciar las decisiones de fondo.
Se abre un jugoso juego político ahora, con Cristina como candidata y presidenta, con una enorme gestión para mostrar, contrastar, ver y tocar, y con una oposición que tiene como única esperanza al Alfonsín que canta “la marchita” con De Narváez. Así, patética e inútitl se hace la comparación.

16 de junio de 2011

¿La estrella se apaga o sólo entra en reposo?

Es arriesgado, por el momento, comenzar a esbozar un análisis fino sobre las posibilidades de triunfo de las fórmulas que pujan por presidir el país desde el 10 de diciembre.
Pero no es tarde para analizar por qué algunos “candidatos puestos” se fueron quedando en el camino, y hoy, algunos, ni siquiera se postularán a cargos menores.
Los nombres son varios si incluimos a los que se presentarán por costumbre a la contienda electoral, como Lilita Carrió, o por el sólo hecho de “armar para arreglar”, vieja pero efectiva táctica de los políticos argentinos, como Eduardo Duhalde. Hay otros que ponen de manifiesto un egocentrismo importante, y que pelearán más por capricho que por convicción, como es el caso del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá. En las filas radicales, no obstante, encontramos los casos más llamativos de candidaturas “seguras” que terminaron en la nada. También están, en ese espacio político, los que más posibilidades tienen.

9 de junio de 2011

Como nunca, la pelea será izquierda vs. derecha

Todo indica que el 23 de octubre, día de las elecciones generales, como nunca antes, las propuestas políticas  que podrán elegir los ciudadanos estarán claramente divididas en opciones de izquierda y de derecha. O mejor dicho, entre centro-izquierda y centro-derecha, esa clasificación pusilánime que pone al centro del espectro de las ideas como común respecto a las posturas políticas más o menos opuestas.
El mapa se fue configurando poco a poco. Está claro que el kirchnerismo gobernante desde el 2003, de raíz indudablemente peronista, izó las banderas históricas de la centro- izquierda y abonó así su hegemonía política, que plasmó en los triunfos electorales del 2005 y el 2007, cosechó un derrota ajustada en el 2009, y se encamina a recibir el apoyo ciudadano este año, en las presidenciales.

2 de junio de 2011

Paco versus Mula: referentes, antecedentes y la pesada herencia

Las intrigas partidarias, los globos de ensayo y los choques internos en busca de un “carguito” terminaron, al menos, en el primer nivel de candidaturas. Ya están definidas las dos fórmulas que competirán por gobernar a Mendoza desde el 10 de diciembre próximo.
El tiempo de acá a las elecciones es el adecuado para poder comparar, sopesar, analizar y llegar al cuarto oscuro, el 23 de octubre, con una idea clara de qué propone cada candidato y su partido, con las reservas del caso sobre lo que se promete y lo que finalmente se hace.
Pero los candidatos no aparecieron de un día para el otro. Para bien o para mal, cada uno carga con su pasado, el pasado colectivo de su pertenencia partidaria, y deberá enfrentar prejuicios no siempre relacionados directamente con su accionar dentro de la función pública.