De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

26 de mayo de 2011

Destreza política versus incapacidad argumentativa

¿Cuál es la clave? ¿Qué llave parece haber encontrado Cristina Kirchner para que, luego de meses de zozobra política y hasta institucional, su gestión esté hoy bien considerada por la opinión pública y llene de dudas a una oposición que soñó con ganar caminando las elecciones de octubre? ¿Qué pasó, qué no pudieron ver supuestos avezados políticos lectores de la realidad? ¿Cómo llegamos a este inédito proceso preelectoral en el que todo indica que culminaremos con una muy tranquila transición de mando –o continuación–?
Las razones son múltiples, pero todo comenzó aquel lejano 25 de Mayo del 2003.
Eduardo Duhalde ya había devaluado, ya había salvado a los bancos, ya había satisfecho algunas de las exigencias más duras del FMI, había reconstruido en parte la figura presidencial y había colocado en el Ministerio de Economía a Roberto Lavagna. Claro que también había hecho poco por cambiar la matriz económica del país, y la muerte a manos de la policía de dos dirigentes sociales terminó por convencerlo de que debía irse a su casa “para siempre”, como él dijo.

19 de mayo de 2011

Los Borocotó y las “cleteadas”, a flor de piel

¿Cuánto vale la coherencia política, la lealtad, la honestidad intelectual en estos tiempos? Parece que muy poco. Al menos así se desprende del análisis de hechos muy puntuales que ponen en un brete a los que imaginamos, ilusos, que la actividad política exige un esfuerzo monumental por parte de los actores para transformarla en, justamente, el mejor móvil de transformación social.
Los Borocotó aparecen desde abajo de las piedras, el ejemplo del vicepresidente Julio Cobos se corporiza aquí y allá; el armado de la oferta electoral de los partidos políticos mayoritarios son cada vez más complejos y discutidos, justamente, por el temor permanente al puñal por la espalda. ¿Siempre fue así, o estamos viviendo un tiempo de traiciones naturalizadas? Vamos por parte.

12 de mayo de 2011

Tratando de entender a radicales y peronistas

El armado político de las opciones locales para las elecciones de octubre es apasionante. Somos conscientes de que no hay mítines espontáneos en las calles para debatir de política. Las elecciones no están, aún, en la cabeza del ciudadano ajeno a la actividad, pero, para quienes debemos observar los pasos que se dan de uno y otro lado en pos de armar un combo atractivo para el electorado, se viven tiempos muy interesantes. Es tiempo de intentar análisis y despuntar el vicio de la rosca permanente.
Mendoza se ha convertido en una incógnita. El panorama político dista muchísimo de lo que fue la última elección, en el 2009, cuando “la gente de Cobos” arrasó al justicialismo local en las elecciones de medio término. ¿Qué pasó en el medio? De todo, pero lo más sobresaliente fueron dos cosas: el ímpetu de la administración nacional para sobreponerse al golpe de aquella derrota –en la que Néstor Kirchner perdió ante Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires– y los desbarajustes permanentes de la oposición luego de haber tocado casi el cielo con las manos por aquella victoria.
Estas variables han hecho mella en la política mendocina. Si bien el Gobierno provincial sigue con una imagen muy baja, resulta antipático para una parte importante de la población y cuenta con un líder que nunca tuvo ni el carisma ni la astucia para sacarles rédito a sus aciertos, el radicalismo mendocino no da ni una tenue sensación de estar preparado para tomar la posta.

5 de mayo de 2011

Conveniencias, la Alianza y una ucronía a mano alzada

Ucronía es la reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua.
Esta herramienta permite, con un trabajo más o menos científico y comprobable respecto de las variantes históricas y los procesos necesarios para hacer estudios históricos, plantear, por ejemplo, qué hubiera pasado si tal o cual cuestión se concretaba.
La ucronía se ha utilizado en múltiples casos. Se ha aplicado, por ejemplo, a qué hubiera pasado si el nazismo ganaba la Segunda Guerra Mundial, o qué hubiera ocurrido su John F. Kennedy hubiera terminado su primer mandato y, posteriormente, hubiera sido reelecto.
Vamos a intentar un ejercicio entretenido que, quizás, también resulte útil. La idea es probar una tesis que valoramos como interesante teniendo en cuenta el momento político que vive en país.