De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

28 de abril de 2011

Candidatos presidenciales: el último que apague la luz

El camino a las elecciones presidenciales de octubre no deja de sorprender. Ya hemos planteado en este espacio las diferencias con procesos anteriores de lucha electoral, pero lo que está pasando en esta campaña es –o sigue siendo– inédito.
Como nunca antes, las fuerzas de la oposición política al oficialismo de turno están perdidas, sin rumbo ni plan. Las aspiraciones presidenciales se van apagando una a una, y todo indica que en octubre sólo dos candidatos llegarán con aspiraciones serias, lo que significaría, nada menos, la consolidación del bipartidismo, incluso, sin partidos nítidamente definidos. Repasemos.

21 de abril de 2011

Control estatal: ¿para qué?

Interesante debate se ha disparado desde la semana pasada, cuando el Gobierno nacional levantó la autorregulación que se había impuesto el Estado argentino respecto de su participación, como accionista, en numerosas empresas privadas, antiguas propietarias de las desaparecidas AFJP.
Más allá de las chicanas de ocasión y las argumentaciones tremendistas respecto de una injerencia estatal en el destino de grandes empresas privadas, la discusión de fondo pone de manifiesto una interpretación política del rol del Estado y sus límites de intervención.
En 1994, en pleno menemismo, con aval popular y con la bandera de la recuperada estabilidad económica, se eliminó el sistema solidario de reparto para las jubilaciones y pensiones, y se dio paso al sistema de capitalización privada que se canalizó a través de las AFJP.
El espíritu del sistema era, básicamente, egoísta, la antítesis de lo que hoy se plantea a partir del trabajo de la Anses y los diferentes estamentos del ingreso a la jubilación a ciudadanos que no lograron completar los años mínimos de aportes.
De la mano de este cambio sustancial, el Estado pasó a tener el protagonismo del que fue despojado, con una intención puntual y manifiesta en la regulación de las diferentes fuerzas contrapuestas, en las que se basan los teóricos del neoliberalismo más rancio como mediadoras de todas las batallas, siempre, claro, con el Estado lejos, débil y estúpido.

14 de abril de 2011

Lo pasado, ¿pensado?

Estimado lector, lea con atención la siguiente cita. Es larga, pero vale la pena: “En una decisión política que marca un punto de inflexión en la campaña electoral, los principales partidos de oposición decidieron constituir una alianza de largo alcance. Aun si no se concretase un acuerdo estrictamente electoral en torno de las listas, ya se descontaba anoche la constitución de un frente parlamentario para actuar en común. Luego de una jornada de intensos contactos y de varias declaraciones en favor de la alianza, que preanunciaban una definición en ese sentido, una reunión cumbre entre los principales dirigentes de los partidos confirmó la decisión a última hora de ayer”.
Lo anterior es un extracto de la crónica del diario La Nación del domingo 3 de agosto de 1997. El día anterior –la “jornada de intensos contactos”– quedará en la historia como el nacimiento de lo que se conoció como Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación.
La similitud con el escenario actual es evidente y alarmante.
La Historia nos enseña, nos guía, nos muestra el camino. Los canallas que piden no mirar al pasado, por interés o ignorancia, nada entendieron a la hora de comparar para aprender.

8 de abril de 2011

La estrella se apagó

Para un sector de la sociedad y del establishment, Julio Cobos surgió como un enemigo ideal del Gobierno nacional. Se lo mostró como un tipo común que había tirado por tierra las ansias de poder total del kirchnerismo. Lo que no sopesaron fue la real altura dirigencial e intelectual del mendocino.
Luego de algunos meses, amplios sectores de la sociedad comenzaron a darse cuenta de que Cobos era parte del mismo gobierno al que enfrentó, dejando un antecedente institucionalmente grave para las fórmulas presidenciales que vengan.
Otros evaluaron que ya era hora de que el ingeniero dejara el cargo, cortando con la ficción de que era un departamento independiente del Poder Ejecutivo Nacional. No alcanza en las grandes ligas de la política argentina tener cara de bueno, ser amable y hablar en tono pausado. Cuando Cobos impostó su personalidad para hacerse un nombre, a codazos, entre animales políticos de verdad, chocó con todo el poder kirchnerista, mandado a hacer para las peleas dialécticas.
Con la imagen en alza de Cristina y de la gestión nacional, más el inconsistente entramado opositor, sabiéndose en caída libre en la consideración popular, y con la UCR dándole la espalda en favor de un radical puro como Ricardo Alfonsín, Cobos jugó su última carga: lanzó la idea de aliarse con Eduardo Duhalde y/o Mauricio Macri. Fue demasiado.

Una versión que anda dando vueltas dice que el ingeniero recibió una reciente encuesta, de una consultora insospechada de oficialista, donde figuraba con una intención de voto penosa. Así, con ese dato en la mano, entendió que no habría forma de doblegar a Alfonsín y al aparato radical el 14 de agosto apoyándose en el supuesto favor del electorado independiente. Fue la gota que terminó de inclinar la balanza hacia una decisión drástica.

Así, terminaron casi tres años de estrellato en la política nacional. Ahora habrá que ver si el ingeniero de la Sexta Sección da el paso más lógico y vuelve al pago chico, a probarse como candidato a gobernador, y enfrentar primero a radicales que lo quieren poco y nada, y luego al PJ mendocino, en alza. Todo un desafío.

7 de abril de 2011

Turcos en la neblina

¿Qué es el kirchnerismo? ¿Cómo se podría definir? ¿Cuál es la esencia de este movimiento político con raíces del primer peronismo y nacido a poco de andar la administración de Néstor Kirchner? ¿Quién representa mejor lo que sea que es? ¿Hay un ideario K? ¿Hay alguna pauta política que lo define y a la que deben brindarse sus adherentes?
Las peleas UCR Marca Registrada que se están dando en el seno del oficialismo mendocino tienen que ver con qué candidato desentona menos en una foto junto a la presidenta de la Nación, hoy por hoy con una alta imagen positiva que garantiza, al menos, un piso de votos nada despreciable en una provincia donde la contienda de octubre aparece como muy ajustada.
El desafío de los que se están autopostulando a la Gobernación dentro de esa entelequia política llamada peronismo es seducir primero a Cristina y sus personeros, para luego ponerse a caminar la provincia, pegar su cara a la de la mandataria por las calles de Mendoza y esperar la bendición definitiva con un acto-inauguración (¿el Metrotranvía?) bien cerquita de las elecciones.