De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

26 de agosto de 2010

Dilema cletístico, esperanza oficial y desconcierto disidente

Faltan 13 meses, si no hay algún adelantamiento sorpresivo, para las elecciones generales del año que viene. Y ya comienzan a circular encuestas sobre las tibias preferencias ciudadanas acerca de a quién votaría. Sin campaña de por medio, la opinión pública, inferimos, está en otra. No hay ambiente eleccionario y es difícil ponerse a pensar –como ansiamos que todos y cada uno haga– sobre qué voto emitir.
Con estas salvedades hechas y otras más, vamos a analizar un trabajo de la consultora mendocina Diagnósticos y Análisis (www.diagnosticoyanalisis.com), de Santiago Alé, encargada por un sector del oficialismo local y terminada hace una semana. Incluyó a 1.740 personas en lo que la consultora califica como el “Gran Mendoza ampliado”.

12 de agosto de 2010

Archivo, frases y memoria

El archivo. Se trata de un cúmulo de cosas que pasaron, se dijeron, se hicieron, que suele estar ordenado y sirve, sobre todo, para aprender. Aprender del pasado para mejorar el futuro, podría ser la explicación de su utilidad, siempre teniendo en cuenta lo que nos importa: hacer una provincia y un país mejor, involucrándonos, diciendo lo que pocos dicen, recordando qué pasó, y actuando en consecuencia. Esa es parte de la tarea del periodismo, y de los periodistas y los medios. Controlar, sopesar, contrastar, ir al archivo, rescatar perlitas y publicarlas contextualizadas y explicadas. Es un arma más que tenemos como ciudadanos a la hora de ponernos a pensar qué hacer para ser mejores como conjunto. Nada más y nada menos.
El voto popular es la herramienta más rudimentaria que tenemos para decidir sobre nuestro futuro o, al menos, para plantear para qué lado queremos que se encamine. Es obligatorio, pero no por eso debe ser tomado como una carga. Al contrario. Qué bueno es tener la posibilidad de una vez cada dos años ir a votar, y con ese simple acto, que algunos tienen ganas de banalizar al punto de ponerlo como algo inútil e intrascendente, decir muchas cosas.
En este espacio estamos obsesionados con revalorizar la democracia, el sufragio, la memoria activa ciudadana para votar –si cabe el giro– cada vez mejor.
En los últimos tiempos se han dado situaciones que nos han hecho, una y otra vez, reflexionar sobre qué viene, cómo viene y de la mano de quiénes. Es, claro, una especulación, que sólo dejará de serlo luego de las próximas elecciones, en octubre del año que viene.
Lo cierto es que se dará una pelea muy interesante entre actores políticos que, a la luz de los últimos años, sabemos perfectamente qué representan y qué país quieren, aunque no lo digan; es que hay objetivos inconfesables.

5 de agosto de 2010

Candidatos, rivales y vecinos

Durante los últimos días nos hemos cansado de escuchar lo bien que le fue al gobernador de San Juan, José Luis Gioja, en la Cumbre del Mercosur que se realizó en la ciudad hermana. Que le sacó todo el rédito político que se le dio la gana, que se encamina a ser candidato K a vicepresidente de la Nación, que “logró” la construcción del paso internacional Agua Negra, que es puro carisma, que se lució con la infraestructura que levantó para la cumbre, y varias cosas más.
Desde este lado de Media Agua, algunos sufren por el protagonismo de los hermanos sanjuaninos, ven en el lugar que ocupa en la política nacional Gioja una frustración, les gustaría que Celso Jaque le hiciera sombra, que se posicionara, porque así, suponen, Mendoza será importante en el concierto de las provincias argentinas.
El mensaje es contradictorio. Por un lado se envidia a Gioja, por otro se menosprecia a Jaque, pero al mismo tiempo se fulmina al malargüino por estar “alineado” con el Gobierno nacional que encabezan Cristina Kirchner y Néstor.
Es interesante esta ambivalencia. Denota una insatisfacción permanente respecto de la Mendoza que supuestamente queremos. ¿Quiénes? No está claro, pero es evidente que las cosas no se analizan con la frialdad necesaria y que las definiciones se lanzan sin pensar demasiado.