De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

13 de septiembre de 2012

Cacerolazos 2001 - 2012: las diferencias en los reclamos del pueblo y de la élite


Por Rocío Macarena Villanova Palacio



Estos últimos días en las diferentes redes sociales y en cadenas de e-mail empezó a circular una convocatoria para un cacerolazo contra este gobierno electo por 54% de los argentinos. Me parece fundamental resaltar las diferencias entre la situación actual del país y la situación en el 2001 donde el pueblo estalló contra las diferentes medidas y circunstancia que estaba viviendo.
También en estos últimos días han salido de gira mediática diferentes economista, que en nada beneficiaron a este país con su gestiones comparando mal intencionadamente la Argentina actual con la del 2001.
Es muy importante diferenciar el modelo de país actual con el modelo de país que teníamos en el 2001, y también hacer memoria de las diferentes realidades.


Empecemos:
En el último trimestre del 2001, la población con problemas de trabajo ascendía a más de un tercio de la población, con 18,3% de desocupación y 16,3% de subocupación. En el último trimestre del 2012, la desocupación alcanzó 4,7 % de la población económicamente activa, y la subocupación 8,5%. Sigamos con lo importante: el 2001 finalizó un quinquenio con un crecimiento del PBI de 3%, mientras que el 2012 finalizó un quinquenio con un crecimiento del PBI de 41 por ciento.
Dejemos por un momento estos datos. Recordemos las caras de la gente en el teatro, el cine y los comercios allá por el 2000 y el 2001, y veamos hoy las expresiones de los rostros. El cambio es abismal. Además, esos mismos lugares hoy están colmados de gente consumiendo, cuando en el inicio del siglo los consumidores raleaban y había una inmovilidad total.
No podemos desvincular estas observaciones de la vida diaria de las políticas sociales implementadas, prácticamente inexistentes en el 2001, ensombrecidas además por una jubilación indigna y congelada de 150 pesos mensuales. De 55% de cobertura de la población en edad jubilatoria en 1996, se pasó a más de 90% en la actualidad, luego de incluir a 2,5 millones de beneficiarios que no reunían los requisitos formales. La Asignación Universal por Hijo, impensable en la Convertibilidad, fue fervorosamente reclamada por la sociedad a través de organizaciones como el Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo).
En lo concerniente a lo cambiario y monetario, las diferencias son aun más abismales. A diciembre del 2001, las reservas internacionales llegaban a los 17.900 millones de dólares, y los depósitos del sector privado en dólares más que duplicaban esa cifra, alcanzando los 45.500 millones. Hoy las reservas internacionales logran un valor de 47.300 millones de dólares, y los depósitos en moneda extranjera suman 11.500 millones de dicha moneda.
Hacia el 2001, la deuda externa se había vuelto una variable incontrolable por la magnitud de los vencimientos, las elevadas tasas de interés en dólares que llegaron a superar 20% anual y la continua dependencia de los planes de ajuste del FMI. Hoy, la deuda con acreedores privados y organismos internacionales llega a 18,7% del PBI, y no existe ningún condicionamiento del FMI.
Se pueden dar muchos datos más, pero no harían más que ratificar que al comparar el 2001 con la actualidad hablamos de dos realidades económicas totalmente distintas en todas las áreas.
Pero hay una conducta que no ha cambiado lo suficiente, y es la elevada preferencia de ciertos sectores por ahorrar en dólares. No fue suficiente que quienes han ahorrado en dólares todos estos años, desde el 2003, hayan perdido rentabilidad comparada con la imposición de plazos fijos en pesos. Son las herencias que han dejado las innumerables crisis financieras por las que atravesó nuestro país.
Esta demanda, que se reanimó con el inicio de la crisis internacional, se exacerbó luego de las últimas elecciones y en particular luego de la reasunción presidencial, generando un importante drenaje de divisas hacia las cajas de seguridad, una decisión legalmente válida pero no justificable, ni tampoco sustentable desde el análisis macroeconómico. Son divisas que deberían quedar en el Banco Central para ejercer con más eficiencia la política cambiaria y monetaria. También es cierto que ese alto nivel de demanda está asociado a la bonanza de la economía y a la capacidad de ahorro de los particulares.
En este entorno, y ante la continua compra de dólares, la AFIP tomó medidas para incrementar la transparencia y eliminar operaciones especulativas. Luego de unas semanas de ajustes, la operatoria se normalizó. Al comprobar que muchos de los compradores de dólares derivaban los billetes al mercado ilegal, a principios de mayo la AFIP redujo el nivel de autorizaciones, generando una escasez de oferta en dicho mercado, y la consiguiente suba del dólar ilegal.
En este entorno la elevada especulación ha llevado el dólar paralelo, también llamado “blue”, a valores extremadamente altos, potenciados por la pequeñez del mercado. Tomar esos valores como expresión de una “voluntad del mercado” es una insensatez, pero además la voluntad del mercado no siempre se condice con las necesidades de la política económica o cambiaria y mucho menos con los intereses del conjunto de la sociedad.
Relacionar estos desajustes con los sucesos del 2001 es tan engañoso y errado que invita a pensar que esta asociación está originada en razones espurias.
También es muy importante recordar los motivos por los cuales el pueblo se levantó en el 2001 contra el gobierno delaruista y ver por qué se levanta la elite en el 2012 contra el gobierno kirchnerista.
La siguiente imagen muestran los motivos por los cuales se convocan:



Analizando esta convocatoria y recordando lo que se vivía en el 2001 es indignante ver la falta de perspectiva social y los absurdos de estas personas. Y me deja a mi pensar, el egoísmo y la falta de solidaridad de muchos argentinos, y la falta de información con la cual conviven.

2 comentarios:

  1. espectacular! muy buena nota te felicito!!! es muy dificil hoy en dia que hoy en dia la gente se de cuenta de la verdadera solidaridad cuando los poderosos los convencen con sus ideas capitalistas, de todas formas tambien hay otra cara de la sociedad que entiende!

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  2. me encanto la nota.. estamos alimentando vagos con el sudor de los trabajadores .. basta de planes que pagamos nosotros den trabajo .. habria q organizar una marcha grande otra vez y sacarala d una vez por toddas

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