De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

11 de julio de 2011

Ganó el representante del modelo del saqueo

Como a la mayoría, como al mismísimo Mauricio Macri, me sorprendieron los resultados de la elección para jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Es cierto que la Capital Federal contiene a un electorado particular respecto al de los demás distritos del país. Las razones de qué vota y por qué son trabajo para algún porteño inquieto.
Lo cierto es que la elección –donde el PRO le sacó 20 puntos al kichnerismo–, dispara alguna conclusiones. A saber.
Antes que nada, queda claro que el ciudadano que aún no comprende lo que representan Macri y compañía es, al menos en Buenos Aires, numeroso. Leí por ahí que a la clase media urbana le hace falta leerse algún librito de historia reciente argentina. El comentario, soberbio, no es para descalificarlo por completo. Es que, y no es figurativa la afirmación, son tantas paro tantas las cosas que pasaron en este país en los últimos 20 años, que quien no se esfuerza en comprenderlas es candidato a la confusión.


Hay muchos y muy buenos libros para repasar la historia reciente. El saqueo del país que comenzó en 1976 y terminó en el 2001 no es fácil de asimilar. Sucedió, sin ninguna duda, las pruebas con cientos y los resultados de la aplicación de las políticas funcionales al mismo lo demuestran irrefutablemente.
Pues bien, Macri representa la vuelta a esas políticas. Así de simple. De ahí que es desconcertante la elección que hizo el domingo.
La clase media porteña es histérica, cambiante, soberbia y políticamente pobre. Quizás por estas razones un tipo como Macri, una caricatura de dirigente, pudo haber ganado tan cómodamente la primera vuelta electoral. Y la falta de memoria, el no saber comparar, mirar hacia atrás y recordar de dónde venimos y cómo estamos. Y sí, sin duda el mérito es del kirchnerismo, de nadie más, nos guste o no. Porque la matriz económica que se menciona popularmente como "modelo" es diametralmente opuesta a la que nos llevó al abismo. Justamente ese "modelo" es el que tipos como Macri quieren desarmar para volver al "modelo" de la dictadura y los 90. De ahí, otra vez, el desconcierto.
Mil cosas pueden hacerse mejor; el kirchnerismo puede ser más simpático, como le gustaría a esa clase media careta a la que le molestan los modos pero nunca se preguntó quién está del otro lado (y que explican la falta de modales y la cara de perro). Hay temas a resolver, otros que mejorar, es imprescindible "tocar" algunas cuestiones del modelo que generan tensión y dolores de cabeza. Por supuesto que sí. Pero, y pese a todo eso y a las cientos de cosas que no menciono, el camino es este. Me sorprende que algunos ciudadanos –casi la mitad de los porteños– no lo vean. Eso desconcierta, y preocupa.

1 comentario:

  1. Excelente nota Cristian,de sólo ver las reacciones que produjo la nota de Fito Páez justifica tu caracterización de la clase media porteña. Felicitaciones

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