De qué se trata

Según una máxima del periodismo, una noticia tiene que contestar cuatro preguntas: Qué, Quién, Dónde y Cuándo (What, Who, Where, When). Se trata de la teoría de las cuatro W. Pero si queremos ir más allá, tenemos que responder la quinta W: Por qué (Why). Esa es la idea. Bienvenido.

30 de diciembre de 2010

2000-2010: de la desazón a la esperanza

Diez años después es el título de una conocida canción de Andrés Calamaro que el ex gobernador José Octavio Bordón utilizó en la campaña de 1997, cuando buscó un lugar en el Congreso de la Nación. Los “diez años después” hacían referencia a cuando ganó la Gobernación, en 1987, doblegando al radical Raúl Baglini.
Justamente, diez años han pasado desde el mítico 2000, el que marcó el inicio de la década, que mañana termina y deja cientos, sino miles, de cuestiones para analizar.
La luna de miel del gobierno de Fernando de la Rúa ya había terminado a finales del 2000. Acababa de cumplir un año en el poder y los escándalos se sucedían, incluido el mayúsculo, respecto de las coimas en el Senado por la ley de precarización laboral y el portazo de Chacho Álvarez, hasta octubre vicepresidente.

23 de diciembre de 2010

Esa mentirosa versión de la historia y sus juglares actuales

Nada es blanco o negro. El mundo es gris, siempre, en todos los ámbitos. Partiendo de esta declaración sobre cómo vemos, interpretamos, pensamos y repensamos la historia y sus consecuencias, podemos asegurar, igualmente, que hay cuestiones imposibles de relativizar. La razón es simple: el peso de las evidencias, testimonios, documentación de todo tipo y el daño manifiesto de ciertos acontecimientos históricos simplemente hacen incuestionable lo que pasó, cómo pasó y por qué pasó.
Pese a esto, en los últimos días fuimos espectadores de una versión de la historia que muy pero muy pocos se animan a sostener.
Los represores varias veces condenados Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez hicieron apología de la última dictadura militar, de sus crímenes y horrores, y le dieron un espaldarazo incalculable al actual Gobierno nacional. De paso, dejaron entrever que sus interpretaciones políticas son calcadas a las utilizadas cada vez más a menudo por líderes opositores. Sí, todo esto en los pocos minutos que utilizaron primero Videla y luego Menéndez al hacer uso de su derecho –¡qué paradoja!– de defensa en el juicio al que se los sometió a ambos hasta ayer en la ciudad de Córdoba. Vamos por parte.

16 de diciembre de 2010

Jugando a creer en teorías conspirativas

¿Es tan obvio? ¿Tan pero tan obvio es que hay movidas desestabilizadoras craneadas desde oscuros sectores? ¿Será así? ¿O algunos nos estamos comiendo una teoría conspirativa que no tienen asidero alguno? Si fuera así, ¿por qué, con qué intención, con qué necesidad? ¿No será anacrónico el mecanismo? En la era de las comunicaciones, sobre todo horizontales, por la monumental penetración de internet, ¿hay chance de que no se sepan cuestiones que pueden hacernos llegar a la conclusión de que hay, efectivamente, golpistas trabajando en contra de un gobierno constitucional?
Supongamos que es así. Los hechos producidos en Capital Federal con ocupaciones de espacios públicos y personeros quién sabe de qué sector incitando a la violencia, con armas, palos y un nivel de violencia altísimo, no hacen más que abonar la teoría del monje negro detrás de todo. No es un secreto que en otros momentos históricos, cuando sólo bastaba un fósforo para que todo estallara, se utilizó una metodología similar. Y aquí está, justamente, el anacronismo. Vamos por parte.

9 de diciembre de 2010

El 2011, lindo año para hacer memoria

El cosquilleo ya empezó. De a poco se van definiendo las fechas en que el año que viene deberemos ir a las urnas, una vez más, en ese acto tan simple pero tan importante como es emitir el voto.
La dinámica de los partidos políticos, tanto los tradicionales como los más recientes, ya comenzó a girar, cuestión que se profundizará luego del verano, siempre soporífero para casi todas las actividades.
Aprovechando esa coyuntura, analicemos lo que viene. Otro año electoral y que será, nada menos, el que marque la década luego del estallido del 2001.

2 de diciembre de 2010

Morbo y trapitos al sol

“Uno de mis colegas canciller me dijo: ‘No te preocupes, deberías ver lo que hemos dicho de ti’”.
La frase, reveladora, fue pronunciada por la secretaria de Estado de Estado Unidos, Hillary Clinton, en medio de su pedido de disculpas por los informes que recibió su departamento en los últimos años desde las embajadas de todo el mundo. Estos “cables” fueron los revelados por el sitio Wikileaks esta semana, que utilizó a cinco de los más importantes diarios del mundo para promocionarlos.
Más allá del morbo que produce saber qué se dice en privado sobre gobierno extranjeros y líderes mundiales, en general, en las entrañas del poder norteamericano, convengamos que no se han hecho grandes revelaciones, o mejor dicho, no se han conocido decisiones trascendentes tomadas a base de los informes.

25 de noviembre de 2010

Oposición, deber y perspectiva mendocina

¿Cuál debe ser el rol de los partidos de oposición en una democracia madura? ¿Qué papel deben jugar, a su vez, en vísperas de elecciones generales, en las que se renuevan los cargos ejecutivos de los municipios y las provincias y nada menos que la Presidencia de la Nación? ¿Hay alguna manera de que las peleas internas se den, justamente, en el interior de los partidos y no contaminen al potencial votante, al que poco y nada le importa la enemistad entre dirigentes de una misma agrupación? ¿Podría dirigirse toda la energía que se consume en enfrentamientos entre pares en hacer un plan de gobierno superador al actual, que respete los aciertos, subsane los errores y plantee políticas alternativas a los recurrentes problemas argentinos?
Las precedentes son preguntas retóricas. No tienen una respuesta novedosa ni esperanzadora, ni siquiera se puede esbozar, a partir de ellas, un porvenir acorde al mejoramiento de las condiciones del país y de sus ciudadanos. La razón es simple: se pelea por el poder mismo, no para hacer algo con ese poder, y es allí donde los sectores opositores se dan de cara contra el proyecto kirchnerista, que acumuló poder, recursos, dirigentes, cargos, amistades y hasta prestigio en ciertos ámbitos, nacionales y extranjeros, con una idea definida. Es la gran diferencia entre lo que llamamos oposición y el oficialismo. Nada más, nada menos.

18 de noviembre de 2010

Sobredosis de ciudadanía

Del absoluto y unánime repudio, del asco y el ataque frontal, del que se vayan todos y no quede ni uno solo respecto de la clase política, a los políticos y a la actividad han pasado 15 minutos en términos históricos. Muy poco, casi nada.
Desde los sectores oficialistas, que no son, como en otros tiempos, impresentables personeros pagos y con gruesos prontuarios, se ha repetido hasta el hartazgo que el ex presidente Néstor Kirchner le devolvió valor y trascendencia al debate político, a la confrontación de ideas, de proyectos, de modelos. Que no escatimó armas para que el país volviera a girar en torno a las disputas políticas, que no son otra cosa que la búsqueda eterna de un camino hacia algo mejor, que llegará, indefectiblemente, en el viaje hacia ese ideal.
No están errados los que afirman que Kirchner hizo que los argentinos volvamos a hablar de política. Frente al timorato, mentiroso y amañando “consenso”, es, a todas luces, algo muy positivo.
La frivolidad, la Ferrari, los trajes caros, los viajes para chuparles las medias a las potencias mundiales de otros años no fueron otra cosa que la cortina de humo que los más despreciables políticos argentinos utilizaron para encubrir el saqueo.

11 de noviembre de 2010

Defender a Massera

Murió Massera. Fue el lunes y pasó casi desapercibido. No era uno más de los asesinos, ladrones y usurpadores del poder que vestían uniformes y que saquearon el país. Se trataba de un tipo especial: por la crueldad de sus métodos, por ser el amo y señor de la ESMA, por intentar transformarse en un líder político y ser presidente de la Nación luego de ganar elecciones.
Además fue el jefe de la Marina, la rama de las fuerzas armadas más retrógrada y reaccionaria.
La Marina, justamente, cuenta con el aval de un medio de comunicación de alcance regional que reivindica los horrores de la última dictadura militar. Hablamos de uno de los diarios más importantes y tradicionales del país, La Nueva Provincia, que se edita en Bahía Blanca, ciudad que es, sin duda, el corazón de la Armada Argentina.
Dirigido por Vicente Massot, viceministro de Defensa de Carlos Menem, el diario ha sido muy consecuente con su línea editorial de defensa absoluta de las calamidades de la dictadura militar.

10 de noviembre de 2010

Un deporte que busca nombre

Dedicado a Leo Olguín, 
Mauro Grosso, Seba Caliri, 
Maximiliano Rodríguez, 
Leandro Godoy, Sergio Carminatti, 
Diego Azcárate, Juan Martín Agoglia y Ale Tapia.



Debería tener un nombre propio. Escapar de esa generalidad de juegos que se hacen llamar fútbol pero que no lo son. De salón, callejero, patadita con dos toques, de 11, de 7, de 5, todo tiene como centro de diversión a la impredecible pelota, en diferentes tamaños, colores y textura. También se diferencian, estos juegos, por la superficie en la que se disputan. Todo cambia, menos la redonda, si se practica sobre pasto, tierra o baldosa. Quién no ha hecho un picadito, también, en la arena, al atardecer de un día de playa en algunas de las costas de los dos océanos que solemos disfrutar quienes vivimos por estos pagos.
Volvamos al principio: el juego con pelotita de tenis, que sólo se puede tocar con los pies, en un patio de colegio –de baldosa–, atestado de niños de las más disímiles edades y todos con guardapolvo blanco, debería tener nombre popio.


4 de noviembre de 2010

La última picardía de NK

Era grosso el tipo. Al menos eso se desprende del tendal de desorientados que dejó Néstor Kirchner cuando se le ocurrió morirse, una semana atrás, en El Calafate.
A pesar de algunos pronósticos la gobernabilidad del país no está en juego. Cristina no es Isabelita y no habrá cambio de modelo.
Tampoco habrá “gobierno de unidad” ni baja de la “confrontación”, tampoco se producirán pases masivos del PJ “de verdad” al PJ “disidente”. No pasará nada de lo anteriormente citado, pero sí habrá cambios, y no precisamente en el rumbo encarado desde el 2003.
Muchos de los que le atribuyeron a Néstor Kirchner ser el padre de todas las calamidades que azotan al país deambulan confundidos. No pueden poner a Cristina en ese lugar, porque es una reciente viuda que cada vez que habla conmueve a las mismas doñas Rosas que hasta hace poco la maldecían.
Tampoco pueden agarrárselas con Cristina, porque los sorprendieron las manifestaciones de apoyo al líder muerto y a la presidenta, lo que se transformó, sin dudas, en un importante aval a la gestión de gobierno en sus dos etapas. El error de cálculo fue no ver la foto completa. Si un tipo se la pasa leyendo algunos diarios porteños, se hará la idea de que está en un pseudopaís al borde de la explosión. Pero si se alternan esas lecturas con otras, por ejemplo, con la de los medios oficiales o los medios no enrolados en la pelea feroz contra el Gobierno nacional, se podía prever que la masa de apoyo, crítico o absoluto, al kirchnerismo y al modelo –abstracción que ahora tiene una carga negativa que no tenía cuando “el modelo” era el 1 a 1–, iba a ser tan importante como lo fue.

28 de octubre de 2010

Cachetada a la tibieza

Cuando un tipo importante se muere, el problema lo tienen los que se quedan. Porque los defectos del ido se minimizan y las virtudes se agrandan, y frente a esa percepción, la triste realidad no tiene qué hacer.
Se murió Néstor Kirchner, un tipo que sorprendió a la política argentina con un carácter inusual para la tibieza generalizada, que decía las cosas sin anestesia, que tiraba definiciones, que se la jugaba a todo o nada por lo que creía que era lo mejor. Lo hizo apenas asumió, allá por mayo del 2003, cuando generaba muchas dudas. Era el supuesto Chirolita de Eduardo Duhalde. La hizo bien Néstor. Se hizo el sumiso, aprovechó la estructura duhaldista y llegó a la Presidencia. Era consciente de que la sociedad argentina no le iba a dar los votos necesarios si mostraba su verdadera cara: la de la confrontación, el comentario hiriente, duro, las medidas de fondo que tocaron intereses poderosísimos como nunca antes desde el 83. Su discurso descarnado fue bien aceptado, se salió de la situación de desesperación económica y se comenzó, durante su mandato, a diagramar el modelo que luego profundizaría Cristina.

21 de octubre de 2010

Fayad, Cleto y una interna de ensueño

“Yo me pregunto a veces qué hace la UCR defendiendo a las AFJP, donde todos sabemos que cada tres pesos que se aportaban uno se lo llevaban para administrar, con ganancias fenomenales para los directores y el sector financiero. Eso que se decía, que la plata es para los aportantes, no es así. Yo tengo una muy triste experiencia personal con ese tema. Creo que no fue correcta la posición de la UCR, he sido muy crítico de eso. Soy muy crítico con el Gobierno (nacional) pero también soy muy crítico con mi partido, porque en algunas situaciones o toma de posiciones no entiendo qué hace la UCR. Por ejemplo, qué hace mi partido al lado de la Sociedad Rural, no sé qué hace el radicalismo al lado de las AFJP, no sé qué hace el radicalismo al lado de algunos sectores económicos muy importantes. Creo que hay que tener una posición más amplia y más generosa”.
El párrafo, durísimo si se lo sabe leer, le pertenece al intendente de la Capital, Víctor Fayad, dirigente radical de peso, no tanto por la cantidad de cuadros que lo siguen internamente como por la buena imagen que ostenta entre los vecinos de la Ciudad de Mendoza.

20 de octubre de 2010

Sufrimiento, delirio y golazo

El Pájaro, que parece no envejecer nunca, visitó Mendoza hace unos días, promocionando ese laburo muy bien pago para ex futbolistas llamado showball.
Hablo de Claudio Paul Caniggia, ese delantero rapidísimo que se puso las camisetas de River y de Boca, que se besó con el Diego en una cancha de fútbol y que hizo el gol más gritado de la historia futbolística del país.
Fue el 24 de junio de 1990, domingo, cerca del mediodía –comimos unas empanadas buenísimas–, nada menos que ante Brasil, lo que significó que los hermanos tuvieran que hacer las valijas. O sea, insuperable orgasmo futbolístico.
Según la información que me devuelve internet –¡qué fácil es buscar información hoy en día, por favor!–, ese partido se jugó en el Stadio delle Alpi, en Turín, Italia, a las 17 hora local y con el arbitraje del francés Joel Quiniou. El golazo del Cani lo vieron en persona 61.381 hinchas.

14 de octubre de 2010

Ensayo sobre una tragedia con final feliz

El final feliz de la tragedia de los mineros chilenos ha marcado la agenda informativa mundial.
Basta darse una vuelta por internet y mirar los diarios del mundo para darse cuenta de la magnitud de la noticia.
Luego de que la mina en la que trabajaban colapsó, 33 personas vivieron 70 días bajo tierra. Estuvieron 17 días incomunicadas, período en el que se conjeturaron las más dramáticas y desesperadas posibilidades. Era, de cajón, un desmoronamiento más de un yacimiento minero, como los que suelen ocurrir en China, donde, indefectiblemente, mueren de a centenas los trabajadores de las profundidades.
Pero no. Un guiño del destino hizo que Chile no tuviera que sufrir otro drama, como fue el terremoto de finales de febrero en el sur del país, que se ensañó con las poblaciones más pobres que viven de la pesca. Ahí vimos y conocimos la otra cara del próspero Chile que suele ponerse como ejemplo de los economistas más ortodoxos. Era la contracara de los balnearios de la zona central –exceptuando la “popular” Viña del Mar–, poco menos que prohibitivos, y del coqueto y poderoso distrito de Las Condes.

7 de octubre de 2010

Tropelías que se veían venir

Era una posibilidad cierta. En los corrillos tribunalicios, entre empleados, abogados y partes, se barajaba la posibilidad. Sin embargo, nadie aseguraba que fuera a concretarse, por la simple razón de que sería, en forma manifiesta, un desbarajuste jurídico poco menos que inverosímil.
Pero pasó. Ya no hay pruritos en la Justicia federal de Mendoza. No hay ni una pizca de vergüenza, profesionalismo ni respeto a las tan mentadas formas. No, nada de eso. Todo tiene que ver con el fondo de la cuestión y con hacer zafar, como sea, a los amigos. Amigos por demás complicados en cuestiones gravísimas, que han gambeteado por años, por décadas, las investigaciones y la rendición de cuentas de lo que hicieron, o dejaron de hacer, durante los años de la última dictadura militar, período que nos persigue y no nos quiere soltar, nos hace hablar, escribir, analizar casi todo con la obligación de tener en cuenta la perspectiva de aquellos años. ¿Por qué? Porque, como se ha comprobado ampliamente, en esos años no sólo se secuestró y mató por razones políticas al margen de cualquier ley, sino, sobre todo, porque se instaló la matriz de lo que sería en los años siguientes un país dolorosamente injusto, rememorando el que fue hace más de un siglo, y que el peronismo, con todos sus errores, contradicciones y tropelías, cambió por un rato.

30 de septiembre de 2010

Pedido de previsión y memoria completa

Mendoza no está acostumbrada a juzgar a los autores materiales del terrorismo de Estado.
En una seguidilla que figurará en los libros de historia, por un lado en San Rafael y por el otro en la Capital, serán juzgados y eventualmente condenados quienes materializaron la política de terror y asesinatos instaurada por la última dictadura militar.
Según plazos estimados por autoridades judiciales, a principios de noviembre habrá sentencia en el Sur mendocino, y poco después, el miércoles 17 de noviembre, comenzará en los Tribunales Federales de la Ciudad de Mendoza otro debate, donde se intentará determinar la responsabilidad penal de una decena de acusados.
Estas dos cuestiones –insistimos, históricas– están poniendo muy nerviosos a diferentes sectores, que no sólo apoyaron sino que también participaron en el terrorismo de Estado en su versión vernácula.
En el juicio de San Rafael se han ventilado íntimas relaciones entre la jerarquía eclesiástica de la época con los represores. En otros lugares del país, esta conexión quedó clara, con pruebas y todo, hace tiempo (incluso, un cura, Christian von Wernich, fue condenado en La Plata), pero para la tranquila Mendoza, esta es una cuestión novedosa.

23 de septiembre de 2010

Llegamos

Si en algo no ha sido tibio el Gobierno provincial, criticado muchas veces con toda la razón por no mostrar un perfil claro y un camino concreto, es en su política de derechos humanos. Al menos en los últimos años, luego de aquel yerro que significó convocar al Partido Demócrata y a sus integrantes para comandar el Ministerio de Seguridad. El ensayo –el de un gobierno compartido entre el peronismo y el PD que lo impulsó Alejandro Cazabán, el secretario general– duró un suspiro.
Poco tiempo después se tomó una decisión política en absoluta sintonía con el Gobierno nacional. El justicialismo mendocino es adherente político –encabezado por el hiperperonista Rubén Miranda– a la conducción de Cristina y Néstor Kirchner, como así también el Ejecutivo local. Hablamos de derechos humanos y la avanzada sin precedentes en tiempos democráticos respecto de la búsqueda de castigo a los responsables de los atroces crímenes cometidos durante la última dictadura militar.

16 de septiembre de 2010

La Justicia federal, en crisis por el enfrentamiento entre jueces

El ciudadano de a pie, algunos periodistas y buena parte de los abogados que suelen litigar en la Justicia federal mendocina ven con espanto el polvorín en que se ha convertido el edificio de España y Pedro Molina. Ni hablar de la situación de los empleados, rehenes de cada sector: el de los camaristas sospechadísimos y denunciados por varios flancos y el de los denunciantes y quienes sustancian el proceso penal.
La última novedad que hizo temblar los cimientos de la Justicia federal local fue la renuncia del juez de Cámara Luis Miret, el martes, ante el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
Según fuentes de ese ministerio, el veterano magistrado aduce en el escrito –que llevó personalmente hasta la mesa de entradas de la cartera nacional– que renuncia ya que cumple los requisitos para jubilarse, es decir, edad y aportes, y que estas razones deben ser tenidas en cuenta por el Poder Ejecutivo Nacional para aceptarle la dimisión. Textualmente, Miret plantea: “Baso mi renuncia en la circunstancia de haber cumplido el 12 del corriente mes 72 años de edad y 54 consecutivos en diversos cargos en el Poder Judicial de la Nación y ya deseo hacer efectiva la jubilación, porque a mi edad ya siento que empieza a afectar mi rendimiento en el alto cargo de la magistratura que desempeño”.

9 de septiembre de 2010

El juicio que nos pondrá a prueba

Si los pronósticos que se manejan en la Justicia federal mendocina se cumplen, en noviembre comenzará el segundo juicio por delitos de lesa humanidad en la provincia, con epicentro en la Ciudad de Mendoza, más precisamente, en el edificio de los Tribunales Federales locales, en España y Pedro Molina.
La referencia al lugar físico donde tendrá lugar este proceso oral y público no es irrelevante. Más bien, todo lo contrario.
Estando en marcha el juicio en San Rafael contra el ex teniente Aníbal Guevara y los ex policías Raúl Ruiz Soppe, Juan Labarta y Raúl Egea Bernal por las desapariciones de Francisco Tripiana, Roberto Osorio, Pascual Sandoval y José Guillermo Berón, no son pocas las “personalidades” sureñas que se han visto nombradas, para bien o –sobre todo– para mal en las largas jornadas de debates.
La última novedad respecto de estos “daños colaterales” se produjo el martes, cuando Chafí Félix, padre del diputado nacional Omar Félix y del actual intendente Emir Félix, fue señalado por la testigo y ex detenida política María Esther Dauverné como entusiasta colaboracionista de las ilegales autoridades militares del departamento en épocas de la última dictadura.
Volviendo al debate que se iniciará, días más, días menos, en noviembre en Mendoza es de esperar que situaciones parecidas a la protagonizada por Dauverné se produzcan, una tras otra, en el capítulo “capitalino” de los juicios por delitos de lesa humanidad. Y, en ese caso, no se tratará de lejanos abogados, médicos o políticos del Sur provincial, sino que saldrán a la luz nombres de reconocidos personajes mendocinos –capitalinos– de los más diversos ámbitos, quienes vivieron con cierta tranquilidad mientras una y otra vez se postergaba el juicio que esperó más de 25 años y que debe impartir justicia por los desaparecidos mendocinos.

2 de septiembre de 2010

El único rival de peso se arma, como puede, aquí y allá

Otra vez, como es usual desde que comenzó en el país este período histórico que se nomenclará como K, estamos ante un momento clave.
Las razones son varias: acomodamientos políticos fundamentales para saber qué propondrá cada agrupación de cara a las presidenciales del 2011, las definiciones respecto de qué profundizar del modelo K, el panorama en Mendoza del rival con más posibilidades ante el oficialismo y la divulgación de una situación muy incómoda para los grandes medios de comunicación, entre varias otras. Vamos por parte.

26 de agosto de 2010

Dilema cletístico, esperanza oficial y desconcierto disidente

Faltan 13 meses, si no hay algún adelantamiento sorpresivo, para las elecciones generales del año que viene. Y ya comienzan a circular encuestas sobre las tibias preferencias ciudadanas acerca de a quién votaría. Sin campaña de por medio, la opinión pública, inferimos, está en otra. No hay ambiente eleccionario y es difícil ponerse a pensar –como ansiamos que todos y cada uno haga– sobre qué voto emitir.
Con estas salvedades hechas y otras más, vamos a analizar un trabajo de la consultora mendocina Diagnósticos y Análisis (www.diagnosticoyanalisis.com), de Santiago Alé, encargada por un sector del oficialismo local y terminada hace una semana. Incluyó a 1.740 personas en lo que la consultora califica como el “Gran Mendoza ampliado”.

12 de agosto de 2010

Archivo, frases y memoria

El archivo. Se trata de un cúmulo de cosas que pasaron, se dijeron, se hicieron, que suele estar ordenado y sirve, sobre todo, para aprender. Aprender del pasado para mejorar el futuro, podría ser la explicación de su utilidad, siempre teniendo en cuenta lo que nos importa: hacer una provincia y un país mejor, involucrándonos, diciendo lo que pocos dicen, recordando qué pasó, y actuando en consecuencia. Esa es parte de la tarea del periodismo, y de los periodistas y los medios. Controlar, sopesar, contrastar, ir al archivo, rescatar perlitas y publicarlas contextualizadas y explicadas. Es un arma más que tenemos como ciudadanos a la hora de ponernos a pensar qué hacer para ser mejores como conjunto. Nada más y nada menos.
El voto popular es la herramienta más rudimentaria que tenemos para decidir sobre nuestro futuro o, al menos, para plantear para qué lado queremos que se encamine. Es obligatorio, pero no por eso debe ser tomado como una carga. Al contrario. Qué bueno es tener la posibilidad de una vez cada dos años ir a votar, y con ese simple acto, que algunos tienen ganas de banalizar al punto de ponerlo como algo inútil e intrascendente, decir muchas cosas.
En este espacio estamos obsesionados con revalorizar la democracia, el sufragio, la memoria activa ciudadana para votar –si cabe el giro– cada vez mejor.
En los últimos tiempos se han dado situaciones que nos han hecho, una y otra vez, reflexionar sobre qué viene, cómo viene y de la mano de quiénes. Es, claro, una especulación, que sólo dejará de serlo luego de las próximas elecciones, en octubre del año que viene.
Lo cierto es que se dará una pelea muy interesante entre actores políticos que, a la luz de los últimos años, sabemos perfectamente qué representan y qué país quieren, aunque no lo digan; es que hay objetivos inconfesables.

5 de agosto de 2010

Candidatos, rivales y vecinos

Durante los últimos días nos hemos cansado de escuchar lo bien que le fue al gobernador de San Juan, José Luis Gioja, en la Cumbre del Mercosur que se realizó en la ciudad hermana. Que le sacó todo el rédito político que se le dio la gana, que se encamina a ser candidato K a vicepresidente de la Nación, que “logró” la construcción del paso internacional Agua Negra, que es puro carisma, que se lució con la infraestructura que levantó para la cumbre, y varias cosas más.
Desde este lado de Media Agua, algunos sufren por el protagonismo de los hermanos sanjuaninos, ven en el lugar que ocupa en la política nacional Gioja una frustración, les gustaría que Celso Jaque le hiciera sombra, que se posicionara, porque así, suponen, Mendoza será importante en el concierto de las provincias argentinas.
El mensaje es contradictorio. Por un lado se envidia a Gioja, por otro se menosprecia a Jaque, pero al mismo tiempo se fulmina al malargüino por estar “alineado” con el Gobierno nacional que encabezan Cristina Kirchner y Néstor.
Es interesante esta ambivalencia. Denota una insatisfacción permanente respecto de la Mendoza que supuestamente queremos. ¿Quiénes? No está claro, pero es evidente que las cosas no se analizan con la frialdad necesaria y que las definiciones se lanzan sin pensar demasiado.

29 de julio de 2010

Pisoteadores de la institucionalidad

Esta cuestión de los vices creyéndose el hoyo del queque, como dicen los chilenos, me tiene harto.
En el 2007 voté las fórmulas que conformaban Cristina-Cobos y Jaque-Racconto. Por el actual gobernador no tenía muchas expectativas, pero menos tenía por César Biffi y Enrique Thomas. Eso sí, ambas fórmulas para la Gobernación llevaban como cabeza de lista a Cristina y a Cobos.
Sé que muchos prefieren no recordar estas cosas. Mejor no decir que el vicepresidente fue echado de por vida de la UCR por traicionar al partido y aliarse con el justicialismo. Mejor no decir que acompañó sin chistar a Néstor y llegó a ser compañero de fórmula de Cristina por tener una actitud de “sometimiento” total al Gobierno nacional. Hasta que, claro, las papas quemaron, el modelo que apoyaba propuso un avance sustancial sobre la renta extraordinaria de los exportadores de soja y granos, y chau, Cleto no se la bancó.
Las luces de los medios porteños, que marean con facilidad a los que no tienen las cosas claras, fueron una tentación para el ingeniero de la Sexta Sección. Sus aires de tipo común le dieron un rédito importante a nivel imagen y comenzó a soñar con que podría ser presidente, a pesar de algunos detalles, como la traición, primero, a su mentor, Roberto Iglesias; luego a la UCR y, finalmente, a Néstor Kirchner, quien lo puso como candidato a vicepresidente, un error que Cristina le reclamará hasta que la muerte los separe.


En fin, yo lo voté. No me quedó otra. No se puede, aún, cortar boleta y sufragar por el candidato principal de un partido y por el candidato a vice de otro. De ahí los reclamos que desde este espacio vengo haciendo, más que como periodista, como ciudadano. Cobos me defraudó –me “cleteó”, neologismo que da vueltas por ahí–, como a muchísimos otros. Y puso contentos, sobre todo, a los que el pueblo argentino justamente no eligió en el 2007. Qué contradicción, qué locura, qué incongruencia en esta Argentina política divertidísima para analistas y pronosticadores.

19 de julio de 2010

Cuando se deshonran las ideas

La política es el arte de lo posible. O de lo imposible, quién sabe. La máxima, que se ha utilizado y se utiliza hasta el hartazgo para justificar absolutamente todo tiene dueño. La pronunció el político español Manuel Fraga Iribarne, funcionario franquista y fundador del Partido Popular ibérico, que de popular tiene poco, y encarna a la derecha española, esa misma que crucificó al juez Baltasar Garzón por intentar investigar los horrores de la larguísima dictadura de Francisco Franco, que dejó unos 200.000 muertos por cuestiones políticas.
Volviendo a la frase que nos sirve hoy de disparador, su versión completa es la siguiente: “La política es el arte de lo posible; para lograrlo hay que intentar muchas veces lo imposible”.
Fraga Iribarne, insistimos, parte del juego democrático porque no le queda otra, no por convicción, podría haber estado pensando en la política argentina cuando dijo lo que dijo.
Tenemos la certidumbre de que hay personas que ya no entienden nada de lo que les ofrece la política. Andamos por la calle, escuchamos, analizamos, sopesamos los comentarios de la llamada gente común. Es esa inmensa masa de ciudadanos que no se dedica ni a la política ni al periodismo ni está en la elite empresaria que siempre intenta estar un paso adelante de todos no para garantizar su rentabilidad, sino para multiplicarla, a como dé lugar, más allá de los caprichos del sistema.

15 de julio de 2010

Los violentos son los mesurados

Desde hace unos años, los argentinos nos hemos enfrascado en debates interesantísimos sobre temas de fondo.
Si los 90 fueron la fiesta de la pizza con champán, donde la discusión más importante pasaba por si el presidente de entonces debía o no devolver la Ferrari, esta década comenzó y termina con debates donde se producen fuertes choques de ideología, modos de ver y vivir la vida, Política con mayúsculas, en definitiva, que no hace otra cosa que enriquecernos como sociedad.
La década comenzó con esperanza por el cambio de gobierno. Se iba el más corrupto de todos los gobiernos, democráticos y militares, de la historia argentina. Y venía una supuesta gestión honesta, aunque tibia, timorata, sin la fuerza y la convicción para tomar la decisión que debería haber tomado: cambiar la matriz económica que rigió en el país desde 1976.
Eso no pasó hasta que en diciembre del 2001 estalló ese gobierno y se devaluó el peso, de la forma más dolorosa. Recién ahí los argentinos comenzamos a preguntarnos por qué habíamos llegado a esa situación, donde alcanzamos índices de pobreza, indigencia, desocupación y concentración de la riqueza que desconocíamos.
Fue el quiebre con años y años de decisiones tomadas a los tiros y sembrando el terror o, de madrugada, a espaldas de una sociedad que miraba a Miami, viajaba a Miami y compraba cosas en Miami, sin preguntarse cómo eso podía ser, qué consecuencias habría. Así nos fue.

8 de julio de 2010

El partido de Dios manda y muchos obedecen, temerosos

Bien entrado el siglo XXI, es increíble que se sigan utilizando argumentos que tienen a Dios como razón, rector de comportamientos, garante de la humanidad. Es increíble que aún hoy sectores de la sociedad mencionen a Dios en discusiones que tienen que ver con los derechos de hombres y mujeres de carne y hueso, que nada tienen que ver con fábulas universales como lo son la Biblia y la supuesta “palabra del Señor”.
La resistencia a que los ciudadanos de este país tengan los mismos derechos más allá de lo que hagan entre cuatro paredes –donde ni la ley ni el Estado pueden meter la nariz– es un despropósito absoluto. Ni hablar del malestar que genera –me genera– que una institución con tantos pero tantos muertos en el placard siga siendo un factor de poder fortísimo en la sociedad argentina del siglo XXI, con tanta pero tanta agua pasada bajo el puente.
Que no se haya despegado al Estado de la Iglesia en la reforma constitucional del 94 fue la materialización del poder de lobby que tiene el sector, reacio a cualquier avance respecto de derechos civiles que choquen con su “ley”, esa que nos imponen a los que no creemos en un dios ni en una Biblia, y que consideramos que la historia de los hombres la hacemos los hombres, no una entelequia creada interesadamente para mantener el statu quo que le garantiza un poder con el que nadie lo invistió. Increíble.

1 de julio de 2010

Derechos humanos, el aparato y el archivo

A partir de hoy a las 9, Mendoza comenzará a saldar sus deudas con el peor pasado. Un tribunal federal enjuiciará a seis ciudadanos acusados de delitos de lesa humanidad contra cuatro albañiles sanrafaelinos, en el primer debate de este tipo que se da en la provincia, luego de innumerables dilaciones que nos ponen en la cola de jurisdicciones donde se hace justicia.
Luego de idas y vueltas, postergaciones, chicanas e intereses inconfesables, de una vez por todas podremos “disfrutar” como ciudadanos del pleno funcionamiento de la Justicia. Será al sur de la Capital, por una causa sin la envergadura de la que deberá, en algún momento, resolverse aquí, de todas maneras, es una noticia que celebramos con entusiasmo. Nunca es tarde, mal que les pese, por razones diversas y descabelladas, a muchísimos dirigentes, políticos, jueces, ex militares, a algunos medios y hasta a varios periodistas.

24 de junio de 2010

La alternativa que da escalofríos

El archivo, la perspectiva histórica, los hechos, las consecuencias de las conductas de tal o cual dirigente son buenos parámetros para entender lo que dicen, por qué lo dicen y qué intereses defienden con lo que dicen. Todo esto también nos sirve para conocer sus más profundas convicciones, algunas inconfesables, que son el motor de toda acción.
Por lo dicho, hay hechos políticos que dan escalofríos, miedo, preocupan, angustian, al menos a este humilde cronista. Veamos.

17 de junio de 2010

Hoy, más que nunca, todo tiene que ver con todo

El correctísimo y light periodista Pancho Ibañez acuñó una frase de esas que sirven para decorar cualquier conversación. Decía –o quizás sigue diciendo– “todo tiene que ver con todo”.
A continuación, usted, lector, nos va a acompañar en un camino complicado, con ausencias intencionadas y de las otras, con puentes más sólidos que otros, con personajes muchos más presentables que otros. Pero la idea es reflexionar en qué momento histórico estamos, cómo nos relacionamos con él –si es que lo queremos hacer– y quiénes están, y por qué, detrás de tal o cual cuestión de interés público. En definitiva, vamos a demostrar que “todo tiene que ver con todo”.

10 de junio de 2010

Qué opinamos los que informamos

Como nunca antes, desde 1983, los medios y los periodistas formamos parte de la agenda pública, sobre todo por la discusión por la Ley de Medios y el abierto enfrentamiento entre el Gobierno nacional y el Grupo Clarín.
Esta confrontación ha puesto de manifiesto el rol de los formadores de opinión, ya sean medios de comunicación o periodistas, y los intereses que defienden, hasta ahora en segundo y hasta tercer plano, bajo los falsos lemas de la “objetividad”, la “independencia” y el supuesto inmaculado barniz de “la prensa”.
Es positivo el fenómeno, como venimos afirmando desde este espacio, y es mundial. Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, Italia y España, son algunos de los países en donde se está dando una discusión similar a la local, donde el poder de los medios, sus intereses y la forma de satisfacerlos están saliendo a la luz como nunca antes.

3 de junio de 2010

Somos una mejor sociedad desde que los medios son cuestionados

Desde este espacio venimos sosteniendo que, como sociedad, estamos viviendo un momento histórico riquísimo respecto de los temas en debate, las posturas de diferentes sectores y, sobre todo, la caída de las máscaras de actores sociales, empresariales y mediáticos embretados entre un discurso edulcorado y políticamente correcto y la defensa por todos los medios posibles –algunos al borde de lo ilegal– de sus posiciones de privilegio logradas en el peor momento histórico de los 200 años del país.
Todo indica que la verdad sobre la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble está más cerca que nunca. El veredicto de la Justicia sobre si son hijos de
desaparecidos apropiados por la última dictadura militar o, por el contrario, se trata de huérfanos que legalmente adoptó la poderosísima mujer será el cierre a años y años de peleas, presiones, tergiversaciones, atropellos, interpretaciones maniqueas y, sobre todo, mucho dolor para familias que, 35 años después, viven día a día el calvario de ser las víctimas eternas de la dictaduras. Se trata de familias que tienen la certeza de que un nieto nació en cautiverio luego de que su madre fue secuestrada por grupos de tareas.
De las atrocidades conocidas de la dictadura, la del robo sistemáticos de bebés (se calcula que fueron cerca de 500) es la que más horroriza. Secuestrar, matar y robar no era suficiente. También hubo que quedarse con los pequeños, quienes fueron entregados a oficiales para criarlos y así “salvarlos” de sus familias originales, descontando que serían seguidores fanáticos del marxismo anticristiano internacional.
La resolución de la causa Noble puede tener consecuencias monumentales, inimaginables, si se confirma lo que se sospecha: que Marcela y Felipe son familiares de sangre de algunas de las familias que buscan a sus integrantes apropiados.

27 de mayo de 2010

Viva la diferencia

Hace dos semanas en este mismo espacio reflexionábamos sobre la iniciativa a toda prueba que tiene la gestión K, sobre todo en la adversidad, política y de encuestas. Esta cualidad descoloca cada vez más a una oposición tan variopinta que mete miedo (¿otra Alianza?).
Pasó el Bicentenario, y el balance, para el Gobierno nacional, es muy pero muy positivo. Y para la sociedad también. Veamos.


consenso y diálogo. Estas palabras están tan vacías de contenido que ya el sólo utilizarlas desacredita al osado que las lanza. Los llamados al acuerdo, a la concordia y a la tranquilidad no son más que eufemismos para decir “basta de pisarles los callos a los poderosos de siempre”. ¿En qué cabeza cabe que no haya disputa cuando se plantea, por ejemplo, un impuesto extraordinario a la renta extraordinaria de la soja? ¿No actuaron bajo crispación violenta los empresarios del campo que desabastecieron al país vía piquetes? ¿Fue “consensuada” la sarta de mentiras y tergiversaciones de los medios de Clarín antes, durante y después de la aprobación de la Ley de Medios? ¿Llama al diálogo y al consenso Eduardo Duhalde cuando reclama una amnistía a militares represores y asesinos? ¿Concordia puede pedir Julio Cobos, quien, literalmente, traicionó a mitad de camino al proyecto político que lo llevó a la Vicepresidencia de la Nación?

20 de mayo de 2010

Asignación por hijo y matrimonio gay, incómodos para Cobos

Como hemos dicho en este espacio, vivimos un momento histórico muy interesante, repleto de debates trascendentes, todo lo contrario a lo que pasó en los traumáticos 90.
Política, economía, pobreza, medios, distribución de la riqueza, marihuana, aborto, matrimonio gay y rol de los medios son algunas de las cuestiones que debatimos como los más especializados profesionales en las mesas de café, oficinas, plazas, en la cena familiar.
En los últimos años –para ser exactos desde el 25 de mayo del 2003– se comenzaron a revisar, no sin contradicciones y polémicas inútiles, los grandes temas argentinos.
Justamente, entre las cuestiones de la semana podemos destacar dos debates clave: Asignación Universal por Hijo y matrimonio gay, ambos con un trasfondo político para analizar. Vamos por partes.

13 de mayo de 2010

Iniciativa a toda prueba

El Gobierno nacional lo hizo otra vez. Volvió a dejar mal parada a la oposición, lanzando el refinanciamiento de las deudas de los estados provinciales con el Estado nacional. Más allá de los detalles de la medida –para algunos, positiva; para otros, sólo una cortina de humo con efectos prácticos muy limitados–, lo que no deja de sorprender es la habilidad política del kirchnerismo, que literalmente ha pulverizado a la oposición, cada vez más desdibujada en un año clave, en vistas de las elecciones generales del 2011.


frentes abiertos y por abrir. Si hay algo para destacar sobre el proceso político que inauguró Néstor Kirchner el 25 de mayo del 2003 y continuó Cristina Kirchner desde el 10 de diciembre del 2007 es la capacidad para hacerles hablar a propios y, sobre todo, a extraños de lo que ellos quieren.
Hay puntos oscuros de este proceso, no obstante es muy interesante analizarlo desde los movimientos políticos que han hecho que, primero, tuviera un adhesión mayoritaria, y, luego, se sobrepusiera a un fuerte revés electoral, en el 2009, después de otro traspié –que para otros hubiera sido fatal– como fue el no positivo del vicepresidente Julio Cobos y el triunfo, a partir de este, de las posturas más reaccionarias del “campo”, reacio a pagar más impuestos en virtud de la renta extraordinaria que ganó –y gana– desde la devaluación del 2002 y los precios internacionales de la soja.

6 de mayo de 2010

Debatir para cambiar, a pesar de algunos

La semana que termina es una buena semana. Claro que para adherir a esta afirmación hay que estar de acuerdo con algunas cosas que han pasado en los últimos días, que, a criterio de este cronista, son muy positivas. Veamos.


la dictadura que nos persigue. Meterse de lleno con los colaboradores y cómplices civiles de la última dictadura militar era una cuenta pendiente de la democracia. Luego de la detención, el martes, del ministro de Economía emblemático del Proceso, se avanzó en ese sentido.
José Alfredo Martínez de Hoz es el responsable histórico, sin ningún lugar a dudas, de la debacle argentina que devino luego del golpe de Estado de 1976 y cuyas consecuencias, dolorosísimas, aún seguimos pagando.
El ex ministro fue detenido por el secuestro de un empresario y su hijo a finales de los 70, situación que hará que la sociedad argentina vuelva a recordar qué hizo este personaje nefasto y el modelo económico que impuso a sangre y fuego.
Se trata nada menos que de eso: mantener viva la memoria colectiva y la referencia histórica, para aprender de los errores, estar alertas ante las deseadas reivindicaciones (conservadoras) y leyes de amnistía; para no confundirnos con discursos interesados que nada, absolutamente nada, tienen que ver con el bien común.

29 de abril de 2010

Anomalías del sistema

Los divorcios están de moda. Hablamos de los divorcios políticos entre dirigentes que se prometen seguir unidos en las buenas y en las malas. Pero esto es sólo una fantasía. Ha quedado demostrado.
Para muestra tenemos los casos de dos mendocinos que han decidido que el segundo lugar no es el suyo y han optado por romper con sus jefes, políticos e institucionales.
El último en dar el portazo fue el vicegobernador mendocino, Cristian Racconto, quien, cansado de ser ninguneado, decidió jugarse el todo por el todo y enfrentar a su gobierno. Dicen en el entorno de Celso Jaque que la postura del arquitecto tiene relación con su mimetización con Julio Cobos, su ejemplo a seguir.
Pero veamos de qué hablamos cuando una fórmula se rompe, sin los apuros cotidianos y dejando de lado las opiniones “doñarrosistas”.

22 de abril de 2010

La dictadura se mete en tu casa y en la mía

Hace unas semanas, el ex presidente interino y omnipresente dirigente del PJ bonaerense Eduardo Duhalde hizo pública una propuesta insólita: declarar una especie de amnistía respecto de los acusados por delitos de lesa humanidad, militares que formaron parte de la última dictadura y que la Justicia, lentamente pero sin pausa, está investigando, juzgando y condenando.
El razonamiento de Duhalde –compartido por sectores reaccionarios que lo manifiestan y otros tantos que prefieren trabajar en silencio en favor de los asesinos y ladrones– se basa en que no se puede “vivir del pasado”, “revisar una y otra vez lo que pasó, actitud que genera divisiones entre los argentinos”.
Más allá de la clarísima apelación a la impunidad en el pensamiento del ex presidente, vamos a hacer un repaso grueso que demostrará lo vigente del tema, más allá de que algunos quieran, por todos los medios, “olvidar”.
Los estragos de la dictadura en todos, absolutamente todos, los ámbitos de la vida del país están vigentes aún a 34 años del golpe de Estado de 1976 y de casi 27 años del regreso de la democracia.
La dictadura está entre nosotros, los temas centrales que se debaten a nivel nacional y no pocos de los que nos afectan a los mendocinos están relacionados o son consecuencia directa de las acciones de los militares que usurparon el poder aquel 24 de marzo. Veamos.

24 de marzo de 2010

El Mundial que huele mal

El Mundial de 1978 siempre me hizo ruido. Incluso, he llegado a decir en alguna reunión de amigos que, para mí, Argentina sólo ganó un campeonato del mundo, el de 1986, insospechado de cualquier suspicacia y logrado gracias al genio mayor del fútbol mundial: El Diego (Pulga, te falta mucho).
Quizás sea una exageración, pero el Mundial 78 me provoca un nudo en la garganta. Me da vergüenza. Las visitas de los jerarcas militares –usurpando la Presidencia de la Nación– a los jugadores, las reuniones con el Flaco Menotti, las noticias que daban cuenta del avance de las obras de los estadios –entre ellos, el Malvinas–, las arengas oficiales, las publicidades llamando a la población a demostrarle a la prensa internacional que cubría el Mundial que los argentinos éramos “derechos y humanos”.
Las sensaciones se mezclan. El gran Mario Alberto Kempes –sólo por mencionar al estandarte del equipo– no tendría por qué entrar en la misma bolsa de mi desconfianza. El caso de Passarella, el capitán, es diferente; eso del pelo corto siempre me olió mal.
El 6 a 0 a Perú quizás sea el capítulo deportivo más oscuro de aquella Copa. Los rumores, las declaraciones posteriores y las atrocidades de las que fueron capaces los militares dan razones más que válidas para pensar que se trató de un partido arreglado, una nimiedad para personajes de tal calaña, el peor de los daños que se le pueden hacer al fútbol. Las 35.000 toneladas “donadas” por Argentina a Perú 15 días después de ese partido simplemente me causan náuseas.
Ni hablar de las visitas estelares para la apertura de la competencia. Entre otros, se encontraba El Padrino del fútbol mundial, João Havelange, una especie de Benedicto XVI del balompié. El brasileño tiró, ante periodistas argentinos y extranjeros: “Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de Argentina”. 
El tristemente famoso secretario de Estado de EEUU Henry Kissingger reafirmó la idea: “Este país tiene un gran futuro a todo nivel”. Acertadísimo el vaticinio.
Como se ve, los militares argentinos tenían bien aceitadas las relaciones con los poderosos, nacionales y extranjeros, de cualquier ámbito. Acaso ese fue el fin del golpe y del modelo económico que perduró hasta hace pocos años: gobernar y hacer cada vez más ricos a los ricos y poderosos.
Ya es un clásico la anécdota de la periodista Miriam Lewin, cautiva en la ESMA, sobre cómo se escuchaban la música, los cánticos y los goles desde el Monumental mientras que en la repartición de la Marina eran torturados miles de argentinos.
Dan asco las operaciones de prensa –de la prensa canalla, esa que ahora se dice defensora de las instituciones y la República– en favor de un gobierno ilegal que, decían, era difamado en el mundo por el comunismo internacional. Era la oportunidad, ese Mundial, para demostrar que Argentina era un paraíso de orden, disciplina y seguimiento ciego de los mandatos de la inmaculada Iglesia católica.
En la “gesta” patriótica de esos jugadores de fútbol se iba la vida, era la oportunidad, como nunca, de tener los ojos del mundo encima, de demostrar más que nunca que el fin justifica los medios –asesinatos, torturas, desprecio por la ley, robo de bebés, saqueo del patrimonio de los detenidos-desaparecidos, exilio, autoritarismo, fascismo–, en el contexto de un planeta que se debatía entre dos bloques que no dudaban en vejar los más básicos derechos en pos de marcarle la cancha al otro.
Hubo excepciones, hubo argentinos que intentaron ir contra la corriente. Jorge Carrascosa fue el capitán de la Selección hasta meses antes del Mundial. Renunció aduciendo razones personales que intentaba explicar sin éxito: “Es demostrarme que, a los 29 años, siento haber logrado la madurez necesaria como para saber qué es lo que quiero para mi vida. Saber qué es lo que está bien y qué es lo que no me interesa”, declaraba Carrascosa en febrero de 1978 a la revista Goles, que lo entrevistaba para saber por qué colgaba los botines. La última pregunta de esa entrevista fue: “¿Te das cuenta de que en toda la entrevista hay algo que no convence? ¿Por qué no te jugás?”, a lo que Carrascosa respondió, elocuente: “¿Qué querés, que me vaya a vivir a otro país?”.
También hubo extranjeros que hicieron un trabajo increíble. Periodistas europeos –sobre todo, franceses y holandeses– tomaron en serio las denuncias de las Madres de Plaza de Mayo y difundieron las atrocidades, aún sin comprobar, que estaba cometiendo el gobierno militar.
Incluso, la selección holandesa de fútbol –que se alojó en el hotel San Francisco, en Chacras de Coria– se mostró cercana a los reclamos de organizaciones de derechos humanos que pedían información sobre el paradero de miles de personas. Además, se reunieron con las Madres. Quizás por eso a Videla le salió de tan adentro el grito de gol en el definitivo 3 a 1 a Holanda en la final.
La política económica nefasta del Proceso, que se mantuvo hasta el 2001, más allá de un tibio intento de modificación de parte de Alfonsín a principios de su administración, se basó, como dije, en la acumulación de riquezas para los ricos. Pero también tuvo un componente importante de corrupción.
El caso Wil-Ri, que nos toca muy de cerca, es un botón de muestra de las fechorías de los militares y sus secuaces civiles. No sólo bastaba con torturar, asesinar, tirar sedados de un avión a prisioneros ilegales y robarse bebés, sino que también robaron, como los más bajos delincuentes, a personas indefensas.
Con la construcción o acondicionamiento de estadios para el Mundial 78 se concretó una estafa monumental hacia el Estado argentino.
Los sobreprecios que se pagaron fueron escandalosos, las empresas contratistas eran las amigas –cómplices– del régimen y muchos uniformados, no necesariamente de alto rango, se quedaron con vueltos de muchos, pero muchos ceros.
Como ven, amigos, considerar al Mundial 78 como un logro deportivo me es muy difícil, imposible en mis peores días. Por eso digo, y a veces, sólo a veces, creo que exagero, que la celeste y blanca sólo ganó un mundial, ocho años después.
La FIFA, quiero creer, tomó nota de aquella experiencia sudamericana de 1978. La organización de la Copa del Mundo por parte de Argentina –designada varios años antes, en 1966, siete días después de haber comenzado la dictadura de Juan Carlos Onganía– “cayó”, a poco de andar, en manos de unas de las tiranías más sangrientas del mundo.
Desde aquella experiencia, en la que el Mundial de Fútbol fue utilizado obscenamente por la política, no se volvió a jugar en un país sin un gobierno democrático.
A la luz de la Historia, con años de investigación y reflexión de parte de la sociedad argentina, quedó en claro que ese acontecimiento único y mágico fue utilizado, como todo por los militares, para justificar la instauración de un modelo económico perverso que necesitaba de los palos, la noche y la crueldad llevada a su paroxismo para poder ser impuesto.
Ese tipo que tan bien nos resume –talentoso, solidario, pedante, soberbio, irrespetuoso, genial– y que se llama Diego Maradona, sintetizó la esencia del deporte en una frase. “La pelota no se macha”. 
El Mundial 78 es la mancha que llevará, por siempre, la Copa del Mundo.

Rodolfo Walsh y una carta imprescindible

La famosa y fundamental Carta abierta a la Junta militar escrita por Rodolfo Walsh en 1977, al cumplirse un año del llamado Proceso de Reorganización Nacional, es una compendio perfecto de lo que pasó, pasaba en ese momento y de lo que vendría. La Carta abierta es clave para entender de qué se trató esa barbarie que hoy, no pocos, quieren relativizar. Por eso, hoy y siempre, es imprescindible leer al gran Wash, desaparecido el día después de hacer público el texto que sigue.

19 de febrero de 2010

¡El kilo de lomo, 80 pesos!

“Con la ganadería, lo primero que hay que hacer es abrir las exportaciones, los cortes populares comerlos acá, y lo que no se come, exportarlo. Y el que quiera comer lomo, que lo pague 80 pesos el kilo”.
La cita es del 12 de julio del 2008. Quien la dijo fue el inefable dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos Alfredo de Angeli, y la tiró, imprudentemente para los intereses del sector, en plena pelea por las retenciones a la soja.
Hoy, según informan medios porteños, el kilo de lomo está a 70 pesos en algunos barrios top de la Ciudad de Buenos Aires.
Si bajáramos de un plato volador, nos contaran qué está pasando hoy con la carne y nos contaran que De Angeli dijo lo que citamos arriba hace casi dos años, poco menos que lo consideraríamos un estadista. Pero, en realidad, lo que manifestó De Angeli es una síntesis perfecta del modus operandi de sectores de poder que, increíblemente, tienen el favor de las clases medias urbanas.